Cómo diferenciar un catarro de una gripe

Cómo diferenciar un catarro de una gripe
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Aunque son las afecciones más comunes que podemos sufrir, en muchas ocasiones resulta complicado distinguir entre catarro y gripe si por lo que estamos pasando es un catarro común o una gripe ya que ambos son causados por virus cuyas características en cuanto a síntomas, tratamientos, etc. son similares. En el siguiente artículo hablaremos sobre cómo diferenciar un catarro de una gripe.

Principalmente podemos destacar que el catarro suele presentarse en forma de infección en el aparato respiratorio superior (garganta, nariz, oídos, etc.) mientras que la gripe afecta directamente a las vías respiratorias por medio del virus de la influenza.

El contagio de la gripe o el catarro

Es importante resaltar que los virus que producen el catarro y la gripe se contagian muy fácilmente sobre todo cuando las enfermedades se encuentran es su etapa más temprana a través del contacto directo con el afectado.

Por esta razón debemos tener mucho cuidado al momento de salir de casa si es que sufrimos de alguna de estas enfermedades ya que la propagación de las mismas sucede de forma muy sencilla y podríamos estar exponiendo así a los demás.

Principales diferencias de un catarro y una gripe

diferencias entre catarro y gripe

Diferencias entre un catarro y una gripe

Dependiendo de la estación del año, los catarros pueden ser más o menos comunes sobre todo si tenemos en cuenta la diferencia de posibilidades de contagio entre un niño y un adulto (teniendo los niños mayor riesgo), en el caso de los adultos los catarros pueden presentarse mayormente en aquellos que sufran de estrés constante, fumen o padezcan de alguna clase de malnutrición.

Principalmente durante el invierno es que suelen incrementar los índices de catarros y gripe por igual en toda la población. Esto se debe tanto como por las características ambientales como por nuestro sistema inmunológico.

En cuanto a las características del ambiente se debe a que los virus no son capaces de reproducirse en temperaturas mayores a los 35 grados centígrados, siendo el invierno, por ende, la estación donde más pueden llegar a multiplicarse. Además de que el frío también provoca que las zonas de nuestro cuerpo por donde entran los virus se les hagan más accesibles.

Por el otro lado, se encuentran las características de nuestro propio cuerpo las cuales se ven afectadas debido a la disminución de la eficacia de nuestro sistema inmune en contra de virus y bacterias por culpa del cambio de temperatura.

Ya hemos resaltado las similitudes que existen entre estas afecciones, y debemos mencionar que sus principales diferencias se encuentran sobre todo en los síntomas.

Para la gripe: la fiebre es un factor que está presente en la gran mayoría de ocasiones y durante unos cuantos días, junto con otros síntomas como tos seca, escalofríos, dolores en las articulaciones y dolor de cabeza. Siendo que durante esta enfermedad los síntomas de fiebre y dolores aparecen de manera repentina y las afecciones a la garganta y la congestión nasal casi nunca se presentan.

Para el catarro:  el virus que provoca el catarro común los síntomas aparecen poco a poco y durante varios días siendo la congestión nasal y los dolores de garganta los principales. A diferencia de la gripe, la fiebre y los dolores de cabeza no existe; los dolores en las articulaciones son mucho más leves y la tos en lugar de ser seca es con flema.

La importancia de la higiene

Con la facilidad con la que podemos infectarnos de alguno de estos virus, incluyendo el contacto mano con mano, la respiración en lugares concurridos o a través del estornudo de alguien más durante nuestra vida diaria, es importante mantener ciertos hábitos de higiene como lavarnos las manos cada cierto tiempo, llevar pañuelo y cubrirnos al estornudar o toser.

 

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